Las pruebas de GNSS validan el rendimiento de los sistemas de posicionamiento, navegación y sincronización en condiciones reales. La simulación y la técnica de «grabar y reproducir» permiten reproducir esas condiciones en el laboratorio con la repetibilidad, la precisión y la fidelidad necesarias para un desarrollo y una validación fiables. Al modelar con precisión los transmisores, los receptores, los canales de propagación y la dinámica de los vehículos, estas tecnologías ayudan a salvar la brecha entre las pruebas controladas en laboratorio y el rendimiento en condiciones reales.
Para crear un entorno de pruebas realista y, al mismo tiempo, determinista, es fundamental tener en cuenta lo siguiente:
Las señales GNSS simuladas deben reproducir fielmente las señales reales, al tiempo que ofrecen capacidades de control, repetibilidad y modificación.
Un estrecho acoplamiento entre el software y el hardware, que garantiza una integración perfecta.
Los distintos elementos del entorno sintético deben reflejar fielmente las características y el comportamiento del mundo real.
El acceso a datos y modelos externos más precisos aumenta aún más el realismo.
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